El soldado mutilado / Il soldato mutilato

Un soldado argentino que regresaba de las Islas Malvinas al término de la guerra llamó a su madre por teléfono desde el Regimiento I de Palermo en Buenos Aires y le pidió autorización para llevar a casa a un compañero mutilado cuya familia vivía en otro lugar. Se trataba —según dijo— de un recluta de 19 años que había perdido una pierna y un brazo en la guerra, y que además estaba ciego.
La madre, aunque feliz del retorno de su hijo con vida, contestó horrorizada que no sería capaz de soportar la visión del mutilado, y se negó a aceptarlo en su casa.
Entonces el hijo cortó la comunicación y se pegó un tiro. (Gabriel García Marquez, Los funerales de la Mamá Grande, 1962)
Un soldato argentino che tornava dalle Isole Malvine alla fine della guerra chiamò sua madre per telefono dal Reggimento I di Palermo a Buenos Aires e le chiese il permesso di portare a casa un compagno mutilato la cui famiglia viveva in un altro luogo. Si trattava – così disse – di una recluta di 19 anni che aveva perso una gamba e un braccio nella guerra, e che per di più era cieco.
La madre, per quanto felice del ritorno di suo figlio vivo, rispose inorridita che non sarebbe stata in grado di sopportare la vista del mutilato e rifiutò di ospitarlo nella sua casa.
Allora il figlio interruppe la comunicazione e si sparò.

Tradotto da Laura Ferruta
 

El drama del desencantado / Il dramma del deluso

…el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida. (Gabriel Garciá Marquez, Los funerales de la Mamá Grande, 1962)
… il dramma del deluso che si gettò dal decimo piano giù in strada, e man mano che cadeva vedeva attraverso le finestre l’intimità dei suoi vicini, le piccole tragedie domestiche, gli amori furtivi, i brevi istanti di felicità di cui non era mai giunta notizia alla scala comune, così che al momento di sfracellarsi sul selciato della strada aveva completamente mutato la sua concezione del mondo ed era arrivato alla conclusione che quella vita che abbandonava per sempre attraverso la porta falsa valeva la pena di essere vissuta.

Tradotto da Laura Ferruta
 

La muerte en Samarra / La morte a Samarra

El criado llega aterrorizado a casa de su amo.
-Señor -dice -he visto a la Muerte en el mercado y me ha hecho una señal de amenaza.
El amo le da un caballo y dinero, y le dice:
-Huye a Samarra.
El criado huye. Esa tarde, temprano, el señor se encuentra la Muerte en el mercado.
-Esta mañana le hiciste a mi criado una señal de amenaza -dice.
-No era de amenaza -responde la Muerte- sino de sorpresa. Porque lo veía ahí, tan lejos de Samarra, y esta misma tarde tengo que recogerlo allá. (Gabriel García Marquez, Los funerales de la Mamá Grande, 1962)
Il servo arriva terrorizzato alla casa del suo padrone.
-Signore -dice – al mercato ho visto la Morte che mi ha fatto un gesto minaccioso .
Il padrone gli dà un cavallo e del denaro e gli dice :
-Fuggi a Samarra.
Il servo fugge. Quel pomeriggio, presto, il signore incontra la Morte al mercato.
-Stamattina hai fatto al mio servo un gesto di minaccia -dice.
-Non era di minaccia -risponde la Morte -ma di sorpresa. Perché l’ho visto qui, tanto lontano da Samarra, dove stasera stessa devo prenderlo.

Tradotto da Laura Ferruta
 
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